29- Sólo somos el sueño del Creador

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Guíame Padre, para encontrar en lo más profundo de mi esencia la identidad con Tu Existencia

Esta sección de oraciones y pensamientos espirituales es para ser leída momentos antes de ingresar en el trance de la meditación. Son una fuente de inspiración y sirven para predisponer la mente, poniéndola a tono con Dios.

Sólo Somos el Sueño del Creador

No estoy hecho de carne sino de pensamiento divino, y he venido para recordarte que tú también en esencia eres un ser hecho de toda luz.
No te afanes hasta el cansancio por lo que el día te depare, porque todas las cosas son pasajeras, incluyendo tu vida.
Encuentra un momento a solas para contactar al Bienamado y recargar tus esperanzas y fe en la batería de Eterna Dicha, Conciencia y Existencia.
Yo como tú provengo de la Mente Divina, mi presencia sobre el mundo es transitoria, mi alma es inmortal y mi peregrinaje interminable, entre los sueños del Señor.
Mi alma en esencia no es diferente de Dios, por eso siempre me es posible acudir en tu ayuda, en forma silenciosa y oculta, guiando tus pensamientos y pasos, hacia las correctas metas y acciones.
Desde lo profundo de tu corazón, te amo con tu mismo amor, y razono con tu propia razón, haciendo que abandones el camino equivocado.
Sonrío con cada una de tus alegrías y lloro con cada uno de tus errores y sufro mucho más, cuando ofuscado, te alejas de nuestro Bienamado.
Cuando yo no sea más que un recuerdo, la potencia de mis pensamientos serán idénticos con los de Dios y volveré para recordarte que tú también, sólo eres un sueño más en la Mente Divina.
Cuando ambos recordemos que existimos por la Gracia del Señor, despertáremos de la ilusión de la Creación y nos mantendremos por siempre despiertos en Él.

¡Tú eres Eso!

Espíritu siempre puro. No dual. Gozo supremo. Existencia Eterna. Cuya manifestación es Conciencia y Dicha. El Uno inmutable. Testigo omnipresente. Libre del espacio, del tiempo y de la causalidad, fuera del alcance del pensamiento. Sostén del universo y de todo acontecer, exento de toda modificación de la naturaleza. Primer maestro de todos los yoguis, a tus plantas yo me inclino. En mi interior, Tú eres Eso.
Todo aquel que medite en Mí, vendré a él en forma de paz plena y una a una le concederé todas mis realizaciones, si ama a Dios con todo su corazón y toda su alma.

Amor Fraternal

Espíritu de la Verdad, que todos sepamos ver en el fondo de todas las religiones al mismo y único bondadoso Dios, que todos podamos vencer las separaciones con el amor universal y el genuino sentimiento de la fraternidad humana.
Las escrituras de las diversas creencias religiosas son ramas del mismo árbol de la verdad de la existencia de Dios. Que todos podamos mediante nuestra fe realizar el conocimiento del alma y descubrir que todos somos hijos del Señor, en igualdad de condiciones.
Con el corazón abierto a la Eternidad, podamos siempre ver que hasta el más pecador merece la oportunidad del arrepentimiento y el perdón, y así volver al camino recto.
Podamos siempre reemplazar el odio por amor y así perdonar a nuestros peores enemigos, para que la justicia de la paz reine sobre la Tierra.

Porque yo y Dios somos Uno, quien piensa en mí con amor, viene a mí y sintoniza su alma con la mía… Siempre estoy!

Manifiestate en mí!

Oh Señor de todos mis divinos amores, aquieta todo movimiento de mi mente, para que en la serena quietud pueda reflejar tu semblante Infinito.
En la meditación libérame de todos mis pensamientos y temores, para que pueda encenderse Tu tímida luz en mí.
Expande mi fe, Oh mi Santo Dios, para que pueda experimentar en mi alma toda la profundidad de tu plena paz.
Oh Ser Auto-Refulgente, enséñame a encontrar en la serenidad de mi misma alma, la identidad con tu Conciencia, Dicha y Existencia Absoluta.

El Ser es Imperecedero, el alma no puede matar ni puede ser muerta. Mi esencia es innacida y no perece cuando muere el cuerpo.

Eterna Gratitud

Aun cuando el pesimismo me invada y atraviese las más oscuras sombras del dolor y sufrimiento, mi corazón elevará en plegaria su gratitud por haberme dotado del don de la vida, oh mi Señor.
Frente a las más duras pruebas, mi alma rebosará alegría, porque pese a todo, siempre recordaré que todo pasa, que todo es transitorio y que mi espíritu es esencia del goce.
Cuando la buena fortuna sopla sobre mi rostro, mi cuerpo se cubre fácilmente de la perfumada fragancia de múltiples gratitudes. Todo te lo debo a Ti, Dios, que alumbras de felicidad mis mejores días y de paciencia y humildad mis peores días de hondo pesar.
No soy el cuerpo, no soy pensamiento ni conciencia. Soy pura esencia de Existencia, Eterna, Inmutable, Omnipotente.

Apaga mis Sentidos

Bendiceme Señor, apaga uno a uno mis sentidos, para que mi única percepción seas Tú en todo mi Ser.
Silencia uno a uno todos mis pensamientos, para que mi única percepción seas Tú como Conciencia Pura en todo mi Ser.
Enséñame a sentir por siempre Tu presencia en mí, ya sea que esté despierto o dormido, todo mi Ser se sature de Ti.
Permite que pueda silenciar totalmente mi ilusorio yo y escuchar la santa vibración de Om en toda la Creación, concedeme sumergirme en ella y disolverme en ella, hasta volver a hacerme uno con lo Infinito.
Déjame beber el océano absoluto de Tu Ser inagotable, hasta perderme irremediablemente en Tu Vacuidad Eterna.

Divina Energía

Divino Espíritu, Tú eres la Energía Pura que sostiene la vida en todo el universo. Tú estás presente en los alimentos sólidos, líquidos y en el aire. En toda la radiación que nos llega del sol y del espacio. De esta forma se recarga la lámpara de mi cuerpo.
Enséñame Padre, a alimentarme directamente de la Energía Pura del ambiente, mediante el aliento rítmico. Pueda asi revitalizar todas y cada una de mis células con la Energía Viva de Dios, y depender cada vez menos de la materia.
Siempre he existido, siempre existiré, mi alma es inseparable de Dios, ambos son una misma y sola esencia de Existencia, Gozo, Conciencia e Inteligencia.

El Ojo Divino

Señor, mediante tu especial bendición abre en mí el ojo único del discernimiento, ubicado en el entrecejo. Así me será posible contemplar todo lo creado percibiendo la presencia de Tu gloria.
Enséñame a focalizar la mirada y concentrar los pensamientos para mantener abierto el Ojo Divino y poder observar directamente las maravillas del reino espiritual.
Permite que las ondas de mi cerebro se serenen y coordinen, ingresando en frecuencia alfa, en forma cada vez más frecuente, transformando toda onda de violencia en paz y amor.
Dios, desde mi mente unificada, expande mi conciencia a todo el planeta, hacia todo el cosmos, y desde mi corazón pueda desbordar compasión hacia todos los seres.
Para una meditación infalible reza el Rosario de Misericordia

Tú eres el Océano, yo soy la gota

Soy la diminuta gota que vuela sobre la tormenta entre la vida y la muerte, sobre Tu Océano insondable.
Tú eres Eternidad, yo soy pasado-presente-futuro. Peregrino entre los pliegues del tiempo procurando disolverme en Tu mar.
Mediante la luz de la meditación apago uno a uno mis sentidos, olvido mi yo y me sumerjo en Ti; así me transformo de gota mortal en omnipresente y mi alma da de beber a todos los espíritus sedientos de Dios.
Mi más profundo deseo es que cuando me llegue la hora de abandonar la envoltura carnal, mi pequeña gota pueda por fin perderse en Tu Océano sin fondo, para no volver nunca más… Ya no será Tu Océano, ni será mi gota, la conciencia se reducirá a Existencia Pura, Inmanifiesta, Inmutable, Eterna.

Divina Madre, yo soy los labios, Tú eres la sonrisa, yo soy el corazón, Tú eres los latidos.

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