23- Tecnología Mental

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La meditación puede definirse como una tecnología mental. Consiste en suprimir todas las fluctuaciones de la mente y en concentrar la atención sobre un único pensamiento por espacio superior a la media hora. Bajo esa condición se logra la indiferenciación entre el objeto y el sujeto, y el control de las fuerzas externas.
El único límite para el control mental es el existente en el yo psicológico. La conciencia potencialmente posee la capacidad de expandirse al cosmos y regular las fluctuaciones de espacio-tiempo. El alma es un reflejo de la Divinidad y como tal contiene poder creativo, unida a la mente puede dominar con facilidad a las fuerzas naturales.
Dios y el alma humana tienen origen en un mismo sustrato de existencia. La diferencia entre ambos es creada solamente por el sentido de individualidad. Cuando mediante la meditación se suprime al ego, Dios y el alma quedan como un solo principio indiferenciado, y del fondo de la Conciencia Pura emerge la Voluntad Divina Omnipotente.
En el estado de Conciencia Cósmica es posible modificar el devenir del conjunto de la Humanidad y aún del resto del universo, según la escala involucrada en la etapa de concentración realizada.
Durante el entrenamiento no importa solamente la técnica correcta, sino también la psicología y la filosofía correctas. Son éstas el instrumento que operan sobre la voluntad, la imaginación y la fe, haciendo posible la unión entre la mente y el alma, trasponiendo los límites físicos habituales.
Aquí no se trata de calmar la mente, como en la concentración Zen, sino de utilizar la meditación como una herramienta para transformar la realidad, despertando los poderes paranormales o divinos a su mayor potencial.
Durante los encuentros colectivos, si las instrucciones son precisas y correctas, se obtiene un mayor despertar de las facultades latentes y la conciencia se expande con la máxima facilidad.
Desarrollarnos a nivel de la Conciencia Unificada Cósmica es el último peldaño de la evolución espiritual y psíquica. En caso de encontrarnos con otras culturas alienígenas, estas podrán estar más adelantadas en tecnología material, pero no en tecnología mental, si realizamos el esfuerzo necesario. Por otra parte el avance interno, siempre se verá equilibrado por el adelanto en la ciencia y técnica en general.
Los cerebros son máquinas divinas, máquinas de Dios, para que Dios se exprese en su Creación. Y la meditación es la llave que abre la puerta al reino de este poder oculto. Mediante la técnica de Amor Omnipenetrante aprendemos que es posible transformar las ondas mentales de odio y violencia, en paz y amor, en las propias mentes de los agresores.
Es posible lograr mucho más, dependiendo de nuestra concentración, buena voluntad y fe en Dios. Podemos realizar un mundo en armonía y en total paz con el poder de la meditación, si aprendemos a desarrollar completamente esta tecnología mental con fines pacíficos. Sí, debemos estar prevenidos, porque también puede ser usada con malas intenciones. Todo es dual. Pero debemos confiar en que el bien supremo siempre prevalecerá.
Además, debido a que es necesario estar en sintonía con Dios para adquirir poderes de escala cósmica, todos los que los desarrollan con malas intenciones los pierden, porque antes abandonan la natural conexión interna con el Señor, que sólo puede darse mediante el amor al Bien Superior.
Manteniendo nuestro interior en sintonía con Dios evitaremos las tentaciones del ego para dar mal uso a los poderes superiores derivados de la meditación. Estos tienen alcance ilimitado, y el daño que pueden ocasionar a terceros es hasta la muerte misma.
Respetando el precepto de no matar y el de no violencia, naturalmente nuestro espíritu vivirá en compasión y esto evitará que podamos causar mal a terceros por alevosía.
Igualmente debemos cuidar de no infringir el libre albedrío de los demás y tener en cuenta las fluctuaciones kármicas, que pueden variar las fuerzas causales originadas en el poder de la meditación.
Los usos de la Tecnología Mental son versátiles, sus aplicaciones van desde agilizar la memoria para facilitar los estudios y rendir con éxito los exámenes, obtener éxito en el trabajo, fortalecer el sistema inmune, regenerar las células, modificar los hábitos, leer el pensamiento, controlar el clima, dominar a las fuerzas naturales y mucho más, dependiendo los nuevos usos de la imaginación. No hay un límite definido.
Pero, ¿cuál es la clave del éxito para este potencial desarrollo? Todo depende de la capacidad interna de hacer contacto con Dios, de desarrollar Conciencia de Dios. Para esto los síntomas son: escuchar la sagrada vibración de Om, adquirir la capacidad de reabsorber la energía vital de las extremidades del cuerpo en la médula espinal y en el cerebro e ingresar en estado de concentración a frecuencia alfa theta.
Estos son signos internos de que hemos alcanzado una alta concentración y al mismo tiempo una intensa relajación profunda de todo nuestro cuerpo. Este es el secreto.
Mediante las meditaciones grupales se incrementa la intensidad del poder mental y el efecto que se proyecta sobre la materia. Utilizando ejercicios específicos de respiración rítmica se incrementa la bioenergía y a mayor carga cerebral es posible el desarrollo de capacidades paranormales.
Es importante que, mediante el entrenamiento, el conjunto de meditadores funcione como una unidad de mentes, en sincronía y en armonía, produciendo el empalme de pensamientos y de frecuencias de ondas cerebrales.
Nos encontramos recién en el amanecer de nuevos descubrimientos y aplicaciones para las técnicas de meditación. No es fantasía, la posibilidad de desarrollar cascos mentales para entablar vínculos de bio-feedback, con la alta tecnología, y realizar aplicaciones de realidad ampliada, permitiendo y facilitando el control mental de las fuerzas externas sin límite de escala. Cuando hagamos esto podremos modificar, por ejemplo el ritmo de producción de neutrinos en el corazón solar, mediante la simple concentración.
¿Esto es real, esto es posible? 5.000 años de experiencia yogui acumulada de la India dicen que sí lo es. Poseemos ahora el conocimiento para comprender el software interno de la conciencia, que pasamos a denominar Espacio Psi Gamma. En la medida que avancemos, podremos potenciar digitalmente a la conciencia y expandirla ilimitadamente, dotándola de capacidad omnipotente mediante tecnología externa.
Para lograr semejantes avances es esencial que investiguemos a fondo las técnicas existentes de meditación, las comparemos, las extrapolemos, las sinteticemos, las superemos. El espíritu de esta iniciativa es de estudio, trabajo e investigación, en búsqueda de la verdad científica. No se trata de la gratificación personal, de la liberación, de la felicidad, sino de averiguar cómo y por qué funciona el cerebro bajo determinada demanda.
Vemos así que existe una escala dentro de lo que es meditación, la misma principia en la armonización de la mente y el cuerpo, centralizando a frecuencia alfa al cerebro, mejorando todas las funciones orgánicas, deshaciendo las tensiones físicas y psicológicas, facilitando el acceso al disfrute de la paz interna. A su vez, esta mayor concentración, si es dirigida correctamente y sintonizada con el potencial ilimitado de Dios, del cual cada alma individual es un reflejo, hace posible despertar poderes o facultades supersensorias, que ponen a prueba la imaginación. Estas van desde la telepatía a la telequinesis y dominan a la materia sin importar el tamaño involucrado.
Sueños como la terratransformación de Marte y de los exoplanetas, junto con los saltos cuánticos o teletransportación, se encuentran dentro de las posibilidades del dominio de la mente sobre la materia. Para esto hace falta experimentación seria y dura ejercitación mínima de 8 horas diarias. Como estímulo figuran las historias de Paramahansa Yogananda, quien relató que su maestro tenía el poder de teletransportarse a voluntad y que el yogui Babaji sólo con su mente logró materializar un palacio enjoyado completo. Hace falta investigar más sobre esto y de confirmarse los datos, financiar un programa de desarrollo de la conciencia a nivel cósmico.
El sol es una fuente de abundante energía, si mediante una combinación de tecnologías mental y digital, aprendemos a concentrar dicha energía, nos sería posible, por ejemplo, reactivar el núcleo de Marte, y así volver a dotarlo de un campo electromagnético para protegerlo del viento solar y más tarde de una atmósfera amigable para los humanos. El concepto aquí es que mediante el desarrollo de técnicas de meditación muy precisas, en un futuro cercano, nos será posible alcanzar a cocrear con Dios.
Pese a estas expectativas, hay que admitir que nos encontramos a gran distancia del éxito. Todavía la ciencia ni siquiera reconoce la existencia de la onda telepática, que es el fundamento de toda posible interacción entre nuestra mente y la materia externa. Por esta razón es de suma importancia realizar en el breve plazo experimentos telepáticos a nivel masivo, que sean lo suficientemente objetivos, como para probar la existencia concreta del fenómeno.
Al negar la existencia de la onda telepática, al mismo tiempo se quita toda posibilidad para que Dios pueda comunicarse con alma alguna, y la oración queda reducida a un placebo psicológico. Este es el triunfo temporal del ateísmo, a nivel racional. Pero, es una verdad a medias, porque los científicos hasta el momento no han podido probar ni negar la telepatía. Es una verdad que les evade. Y los experimentos han sido limitados y elementales. Como caso válido figuran los datos de la Universidad del Maharishi, que ha podido verificar científicamente que sí existe un efecto a la distancia desde cerebros con onda coherente, por estar meditando y haber ingresado en estado alfa, sobre otros ubicados a mayor trayecto y que no están meditando. Esto probaría, en principio, la presencia de transmisión de una onda cerebral telepática. Es decir, la capacidad de influencia a la distancia.
Y esto es importante, científicamente está comprobado que cuando meditamos e ingresamos en estado alfa, nuestras ondas mentales llegan a los cerebros de las inmediaciones y afectan sus conductas, alteran sus patrones neuronales. Podemos limitarnos a un efecto pasivo indirecto, o intensificarlo mediante telecontrol directo, modificando la nube de pensamientos del sujeto o sujetos que sean objeto de nuestra concentración.
Los posibles usos para esto van desde incrementar el estado general de no violencia social a, por ejemplo, incidir para la votación de los indecisos en una elección general. Dependiendo de las prácticas, se ingresa en cuestiones de orden moral, que es necesario analizar con seriedad y profundidad, para evitar las aplicaciones incorrectas… Desarrollar la Conciencia Cósmica permite acceder al Poder Total, esto debe ir equilibrado con Responsabilidad Total.
La evolución de la Conciencia Cósmica puede ser definida también como Tecnología de la Fe. Los ejercicios consisten en visualización, memoria y concentración, mediante estos sencillos medios podemos transformar la realidad.
Durante meditaciones prolongadas pueden combinarse diversas técnicas, a los efectos de ingresar en forma más rápida y eficiente en estados de concentración más profunda.
Por ejemplo puede iniciarse la sesión con 30 minutos de Vipassana, seguidos de otros 30 minutos de MS o Meditación Sináptica. Así el cerebro se deshace de las tensiones, se desacelera, se vacía de pensamientos, se relaja y recarga de energía. Luego pueden practicarse 40 minutos de concentración Zazen, para alcanzar plena atención y el poder de concentrar la mente en un solo punto. Producir un descanso y predisponer el cerebro para una meditación dinámica, con un ejercicio previo de respiración rítmica para incrementar la carga bioenergética.
Cada técnica causa una reacción neuronal diferente, de modo que al integrarla con otras, se van sumando los beneficios, aumentando la relajación y la concentración. Esto se nota cuando el paso del tiempo ya no se percibe. La atención se encuentra anclada en el aquí y en el ahora. Alcanzado este punto es el momento para iniciar la última fase de la ejercitación.
Ya existen simples sensores digitales mediante los cuales uno puede constatar si ha ingresado en estado alfa theta. Instalados en red, permiten que el coordinador del grupo pueda saber cuándo es el momento exacto, para internalizar en la práctica. Son los primeros pasos para fusionar lo digital con la tecnología mental.
Si bien existe una corriente de conocimientos que fluye de Oriente, con fuerte raíz en la India, aquí se produce un corte. Esta Tecnología Mental por la naturaleza de su escala, se conecta con las investigaciones y conocimientos de la NASA. Por tanto, no es la mística su guía, sino el espíritu científico. No es el monje el arquetipo, sino el psiconauta. El cosmos también puede ser explorado haciendo uso de la meditación exclusivamente. Este giro hacia la lógica, significa el abandono de los residuos psicológicos de creencias medioevales y una reestructuración del entretejido social con base en la ciencia.
La religión es una metodología de la fe. La meditación es una tecnología a la cual puede añadírsele la fe. Entonces es posible psicológicamente trascender las limitaciones individuales y lograr lo que de otro modo parece imposible. El Ser y lo Absoluto existen, son una verdad innegable, y podemos conocerlos directamente mediante las técnicas adecuadas. Tenemos la opción de vivir como hormigas o elevar nuestras almas a Dios y obtener sabiduría.
En lo personal he sido muy indisciplinado e irregular en mis prácticas, lo que me distinguió fue la intensidad de las mismas. Esto me permitió con facilidad alcanzar la Conciencia Crística y la Conciencia Cósmica. Si eres intenso obtendrás rápidamente resultados, esto es seguro. Cuando eres intenso tu atención se agudiza y entonces, los fenómenos se amplifican, es así como se presentan los cambios en la conciencia. Pero, antes que todo, debes estar intensamente interesado en todo el proceso, caso contrario no extraerás grandes percepciones de tus experiencias y saldrás decepcionado. Será parte de tu propio círculo de falta de interés. O sea, debes ser también intensamente curioso para poder progresar en esto.
En meditación todo depende de la actitud interna y del bagaje psicológico. Por ejemplo, en el Budismo Zen el objetivo es el desarrollo de la plena atención y la claridad mental. No figura la meta de unir la conciencia con Dios, éste no interesa. Por tanto, todos los estados supersensorios del Yoga relacionados con el contacto con la Divinidad son desconocidos para los budistas, carecen de la lógica interna de Dios durante sus prácticas. Nunca llegan a desarrollar los poderes ocultos del alma. A cambio logran una mente altamente equilibrada.
Entonces, tener fe en Dios es el factor psicológico interno decisivo para el desarrollo del poder intuicional del alma, lo que nos permite trascender las limitaciones del yo conocido. Aquí meditar es dialogar constantemente con el Señor y ser receptivo para obtener las respuestas. Como Dios es omnipotente, al desarrollar este tipo de conciencia, se adquiere poder ilimitado.
Un practicante Zen que no cree en el fenómeno puede meditar durante 30 años y no alcanzar ningún estado de conciencia especial, ni ninguna experiencia supersensoria. La razón de esto es que simplemente excluye esta posibilidad de su marco de creencias, por lo que el hecho nunca llega a producirse en la realidad.
Al meditar debes aprender a sumar experiencia. Si lo haces pasivamente cosecharás una mayor armonía y paz interna, pero éste es un objetivo menor. Cuando te sintonizas con Dios y amplificas tu conciencia produces una transformación sobre la naturaleza de tu Ser. Esto en sí mismo causa diferentes grados de cambios sobre la realidad. Si te concentras lo suficiente puedes dominar dichas transformaciones y automatizarlas en tu mente, adquiriendo así determinados poderes psíquicos y sobre la naturaleza. Debes desarrollarlos, pero al mismo tiempo mantenerte desapegado respecto a los mismos, de lo contrario el ego te traicionará. El tiempo no vuelve, de modo que cada meditación es una oportunidad que no se debe desperdiciar. Debes saber aprovecharla objetivamente, mediante una clara rutina y con técnicas precisas. Al meditar estás operando sobre el conjunto de tu cerebro y tu mente, debes saber conducir, conocer lo que estás haciendo, sus fundamentos y sus propósitos. Acumulada determinada experiencia, no se trata ya de un viaje a lo desconocido, sino de una ejercitación inteligente que activa fuerzas superiores.
Estas ejercitaciones son un entrenamiento psicológico, que ayudarán a expandir tu conciencia desde el campo de las limitaciones mundanas al Infinito. Dependerá de ti desarrollar o no todo tu potencial oculto, para esto debes aprender a practicar con intensa fe y con intensa concentración, para aprender a estar plenamente atento.
Lo ideal para la experimentación es que un equipo científico multidisciplinario se una a otro de meditadores y juntos, exploren el potencial del cuarto estado de la conciencia. Mientras esto no suceda, las meditaciones deberán ajustarse al método científico a los fines de recopilar los datos necesarios y perfeccionar las técnicas conocidas, así como desarrollar nuevas aplicaciones. Los programas de investigación que puedan ser creados deberán ser analizados en profundidad, dado que estos conocimientos pueden ser fácilmente mal utilizados por los factores de poder para el control de masas y para usos militares.
Debe considerarse que para un proyecto de esta naturaleza, desarrollar el total potencial de la Conciencia Cósmica, pueden obtenerse fondos mediante donativos por parte de los fieles de las distintas religiones del mundo. Si hay dinero para construir una estatua de bronce de Maitreya, de 150 metros de altura, a un costo de 250 millones de dólares, así como tantos otros proyectos para la construcción de distintos templos; también deberá existir la misma disponibilidad de fondos para un programa que permita acelerar la evolución humana.

Se requiere una gimnasia de 8 horas diarias de meditación, para que el cerebro sufra la transformación neuroquímica apropiada para receptar a la Conciencia Cósmica, y sometido bajo las técnicas precisas y adecuadas. Este esfuerzo no se puede realizar en condiciones de vida ordinaria, hace falta un programa que permita esta transformación y sobre un conjunto de individuos para asegurar un máximo de resultados. Añadiendo un equipo de científicos para estudiar los datos cotejados. Y tal programa debe prolongarse durante un tiempo mínimo de 8 años. Todo lo cual permite calcular un costo global, promediando 100 meditadores y 50 científicos, de unos 100 millones de dólares. ¿Vale la pena la inversión? Es la misma pregunta respecto al programa espacial

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