
Hasta los de mente atea deben admitir que el cosmos existe, dado que lo perciben en forma directa, con sólo levantar la vista y mirar de noche a las estrellas y, las investigaciones de la NASA, gracias a sus varios telescopios en órbita, han ampliado nuestro conocimiento del universo hacia la frontera del mismo Big Bang.
La técnica de la expansión de la conciencia, mediante la concentración de la imaginación, puede ser por tanto, practicada tanto por los creyentes como por los ateos indistintamente. De lo que se trata es de experimentar el universo en el propio cuerpo físico a través de la mente.
Esta técnica la aprendí en forma espontánea cuando atravesaba una difícil prueba espiritual y mi alma temblaba de temor ante lo desconocido.
Al ampliar mi conciencia a todo el cosmos, todos los temores fueron aniquilados de raíz, dado que todo lo externo se convirtió en mi interior.
Los que la practiquen podrán experimentar un beneficio similar si la hacen con la fuerza de voluntad necesaria. “No soy el cuerpo ni la mente individual, soy el cosmos, soy el océano de la existencia inmortal” es el pensamiento que debe estar asociado con la técnica al empezar, al medio y al final de la misma.
La concentración consiste en hacer foco la atención sobre un único pensamiento y mantenerlo en forma fluida ininterrumpidamente.
Mientras, la meditación consiste en el proceso de conocerse a sí mismo y a Dios indistintamente, dado que lo que somos en esencia no es diferente de lo que Dios es, en su propio sustrato de existencia.
Mediante la concentración y la meditación combinadas es posible activar los centros o chakras de energía vital ubicados a lo largo de la columna vertebral o médula espinal.
Este proceso permite despertar en el hombre Conciencia de Dios y Conciencia Cósmica, permitiéndole esto superar las limitaciones del cuerpo y de una mente asociado con éste.
La postura del cuerpo es la primer meta que debe ser dominada para pasar a los ejercicios de concentración y meditación. La columna debe estar derecha, para facilitar el paso de la energía vital.
Si puede hacerlo, siéntese en el suelo y cruce las piernas. Cubra el piso con una manta primero y sobre ésta coloque una tela de seda, la razón de esto es lograr una aislación de las corrientes magnéticas del suelo.
Si le es incómodo sentarse sobre el piso busque una silla sin brazos, siéntese derecho, con los omoplatos hacia atrás, el estómago hacia adentro, el pecho hacia delante, columna, cuello, barbilla y cabeza alineados. Mire hacia el este, por donde circulan las corrientes iónicas del sol.
Para sostener la postura deberá ejercer una tensión relajada. Si la misma es correcta podrá mantenerse en ella por tiempo prolongado y profundizar en la relajación.
Luego de la postura comience con la respiración rítmica, cuente 20 para inhalar, 20 para retener y 20 para exhalar. Si le es incómodo, inicie el ciclo con 10:10:10 y luego progresivamente vaya aumentándolo. Repita 6 a 8 veces. Al final del ciclo expire profundamente y tense fuertemente todo el cuerpo.
Concentre su atención en el entrecejo al comienzo de la concentración y meditación. Esto facilita la emisión de ondas cerebrales alfa coherentes entre ambos hemisferios.
Para una correcta predisposición mental interna lea alguno de los pensamientos devocionales contenidos en “¡¿Eres Tú, verdad mi Señor?!, o del libro NeuroYoga en la Colección Buda Maitreya en Amazon.com
En la postura correcta con la percepción totalmente concentrada en el entrecejo, experimente y sienta que usted es ese punto de intensa concentración, el cual se va tornando fuerte y progresivamente más y más luminoso, esta luz se comienza a expandir, cubriendo toda su cabeza y luego su cuerpo, se expande fuera del cuerpo e inunda toda su habitación y a todas las personas que se encuentran allí.
Lentamente se expande por las calles, hasta abarcar a toda la ciudad, sigue aumentando hasta cubrir a todo el país, no se detiene y abarca continentes enteros, América, Europa, Asia, Oceanía, África. Un segundo más y todo el planeta está cubierto por la esfera de luz y energía fluctuante que emana de usted.
Y usted puede experimentar desde el foco de su conciencia que todos los seres humanos y toda forma de vida en el planeta deben su vida a esta forma de energía consciente que todo lo cubre.
Ahora el globo de luz llega hasta la orbita de la Luna, sigue expandiéndose y se traga a Venus, Mercurio, al Sol y a Marte, no se detiene y continúa absorbiendo a Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.
Observe como usted en una parte de su Ser es todo el sistema solar, vea como las olas de energía parten de su cuerpo, lo atraviesan y recorren todo el sistema iluminado por el sol físico y por el sol de su propia conciencia.
La expansión no se detiene, ahora cubre el brazo espiral de la galaxia donde se ubica el sistema solar, un segundo más y toda la galaxia es engullida por el globo de luz y energía que se hace más y más potente, ahora rápidamente la expansión es hacia todas las galaxias del cosmos.
Ahora visualice su cuerpo e imagine que usted penetra el globo de luz y atraviesa el cosmos, hacia el vacío y observa desde ahí a todos los universos que fueron, son y serán.
Experiméntese como el testigo de todo el acontecer, el silencioso creador de la totalidad. Vea como su ser y Dios, son una misma realidad por siempre inseparable.
Sólo es su imaginación confinada a la idea de un cuerpo físico, lo que hace que su mente se reduzca a las limitaciones materiales.
Desde esta conciencia ampliada ore con profunda convicción por el bienestar de todos. Diga mentalmente “¡Que todos los seres sean hoy felices y gocen de paz plena, que todos los seres gocen hoy de buena salud!”.
Sienta vibrar en usted la energía que se emite cuando usted realiza esta oración con total fe y dedicación de servicio. Al ampliar su conciencia usted puede ahora comprender que no existe una separación real entre lo que usted es y lo que son los seres que habitan en todo el universo.
Recuerde dedicar un lugar exclusivo en su hogar para la practica de la concentración y meditación. Esto facilitará que se acumulen vibraciones positivas allí y que la mente responda subconscientemente por asociación.
Recuerde siempre iniciar y terminar su meditación con una oración, por ejemplo: “Medito en Aquel gran Ser, creador del universo, quiera Él, iluminar mi mente”.
Demore una hora después de las comidas, antes de iniciar su meditación. Coma preferentemente verduras, huevos, quesos, frutas y nueces, reemplazando a las proteínas animales.
Recuerde que somos lo que comemos. Consuma alimentos sanos. Báñese media hora antes de meditar, el baño elimina toxinas, y distribuye la energía vital por todo el cuerpo, la limpieza del cuerpo ayuda a la limpieza mental. Para darse una ducha mental, practique Om, esto eliminará los pensamientos perturbadores de su interior.
Mediante la técnica usted internaliza toda fuerza externa y desde el interior, apelando a la fuerza de su voluntad, usted puede aprender a controlarla. Sean estos factores externos, fuerzas o seres.
El principio es que la Totalidad se encuentra interconectada dentro del propio ser, la técnica lo que hace es permitir tomar conciencia de esto, y actuar desde el plano cósmico interno.
La técnica de ampliación de la conciencia que integra el sistema de Sophia, no está referida solamente a la expansión espacial en tiempo presente, involucra tanto espacio como tiempo, pasado y futuro permitiendo interactuar desde lo individual con el tejido de espacio tiempo universal.
Siendo esto así, es posible realizar intervenciones sobre el inconsciente colectivo de toda la Humanidad. Y en lo que respecta a las ondas o líneas de tiempo, estas son una forma de energía, que al ser comprimidas tensionan el espacio y su carga puede ser acumulada y concentrada sobre una coordenada fija de espacio y tiempo, causando esto, por ejemplo, un sismo.
Todo lo que existe en éste universo depende del continuo de espacio-tiempo, de modo que poder operar sobre éste implica la capacidad de interacción total.
MEDITACION GUIADA
La experiencia del Ser tiene directo correlato con el estado de la conciencia y esta con las fases de la mente. Si hay estrés la conciencia se contrae, hay conflicto y se produce sensación de dolor y sufrimiento. Cuando hay relajación, la conciencia se expande hacia su condición natural y existe en estado de felicidad y en armonía con las leyes naturales y la Totalidad. Usando el poder de concentración de la meditación y el ritmo respiratorio, podemos incrementar la sensibilidad de esta capacidad de expansión de la mente y elevar los estados de la conciencia, desde el cuerpo físico, hacia el cosmos y lo Absoluto.
Siéntate en una posición que te resulte cómoda, con las piernas cruzadas o sobre una silla con respaldo, con los pies sobre una frazada o lienzo de seda, para aislarte de las cargas del suelo. Debes procurar que tu columna, mentón y cabeza se mantengan alineados, de modo que los nervios de tu médula espinal y cerebro se mantengan rectos y libres de obstáculos para la libre circulación.
Antes de iniciar la meditación puedes realizar varios ciclos de respiración profunda, baja, media y alta, llenando por completo los pulmones, inspirando y expirando lentamente, con la cuenta 20:20:20: 5. Es decir, contando 20 para inspirar, 20 para retener el aliento, 20 para expirar y 5 para retener el aliento fuera de los pulmones, y al hacer esto doblar la cabeza y presionar con el mentón el pecho, tensionando leve y luego intensamente todo el cuerpo, para desalojar las tensiones musculares y toxinas acumuladas.
Tú estás inmerso en el universo. Sólo hay diferencias de grado. En esencia Tú eres Eso. En la profundidad de tu Ser brillan todas las estrellas… De tu mente proviene todo el espacio y el tiempo. Tu cuerpo es frágil, tu Alma es eterna.
Comienza la meditación haciendo foco con toda tu atención en el entrecejo. Toda tu atención y energía vital se reúnen allí. Más y más… Concéntrate sin parar. No te detengas. Desaloja todas las corrientes de tu cuerpo y focalízalas en el entrecejo. Relájate más y más… Experiméntate como un único punto de conciencia flotando en el inmenso espacio que te rodea. Suprime el espacio. Sólo queda la conciencia. Sumérgete en el océano de dicha de esta conciencia. Intensifícala. Expándela más y más…
Permanece en silencio. Vive la experiencia de la vibración de tu conciencia y existencia. Goza el momento… Eres libre de todo. Nada te ata. Todo ha quedado atrás. El mundo, el deber, las responsabilidades, las preocupaciones, las angustias. Te has despojado de todo. Eres pura conciencia y nada más. Vive intensamente este momento. Disfrútalo más y más…
Lentamente retornas a tu entrecejo, ahora tu foco de conciencia se expande por todo tu cerebro, lo masajea con vibraciones de energía luminosa. Todo tu cerebro vibra y brilla. Tu cerebro es toda luz. Experimenta la dicha física de este momento. La luz vibratoria desaloja toda imperfección y la deshace en amor y compasión. Tu cerebro vibra más y más…La luz se extiende por todo tu rostro, por tus ojos, los masajea y los descansa. Los músculos de tu cara se relajan, tu boca sonríe.
La luz vibratoria llega y se aloja en tu garganta y deshace todas las tensiones, todas las toxinas se liberan, la sangre oxigenada fluye y llega a todas las células. Más y más tu cuerpo se infunde de luz y aprende a curarse a sí mismo.
La vibración de energía luminosa baña ahora tu pecho, llena tus alveolos, los hace vibrar, estimula su autolimpieza, ayuda a eliminar el anhídrido carbónico, la luz se interna en el sistema autoinmune y lo nutre haciéndolo más activo y poderoso, más alerta. Todo el cuerpo se relaja más y más… Todas las células comienzan a vibrar en luz y armonía.
La paz llega al estómago y sistema digestivo, deshace todo el estrés. La vibración llega a los órganos sexuales y los tonifica, convierte a la energía sexual en energía cerebral y espiritualiza más y más la vibración física del ser.
Ahora la energía de luz llega a las rodillas, codos, muñecas, tobillos, manos y pies, deshaciendo todo nudo muscular y toda mala circulación y acumulación de toxinas. Más y más el cuerpo se relaja profundamente y vibra como un todo en armonía, todas las partes se integran.
Con el cuerpo totalmente relajado y la conciencia expandida a todas tus células, da otro paso, expándete 5 centímetros por encima de tu piel por todo tu entorno. Siente el aire a tu alrededor. Experimenta la vibración de energía y luz a tu alrededor, como lo haces con tu cuerpo. Toma conciencia de que eres una misma unidad y que vives en armonía con el aire y la energía que te rodea. Expándete más y más…
Proyéctate ahora 10 centímetros fuera de tu cuerpo y experimenta como la unidad con el aire y la energía vibratoria de luz se mantiene. Tú eres Eso. Tú verdadera piel es el universo. Expándete más y más…
Ahora estás en toda la habitación y no hay diferencia alguna entre el foco de conciencia en tu entrecejo y la habitación donde está tu cuerpo físico. Tú eres todo Eso. Expándete más y más…
Usa tu memoria, recorre las calles de la ciudad en la que estás, recuerda a las personas a las que conoces. Expándete a toda la ciudad. Más y más…
Ahora el foco de tu entrecejo es un globo de energía que cubre toda la ciudad. Tú eres Eso. No hay diferencias. Es una misma y única corriente de conciencia y energía. Tú eres parte y la totalidad al mismo tiempo. Experimenta esta verdad. Expándete más y más…
Ahora el globo de energía del foco de tu conciencia se ensancha para abarcar a las ciudades vecinas. Sigue creciendo para abarcar al país entero, al continente entero. Hasta cubrir a todo el planeta. Tú eres Eso. Contémplate en unidad con todo el Planeta Tierra. Tú eres Eso. Sólo hay diferencia de grado pero no de esencia entre lo que tú eres y todos los seres y fuerzas que forman la Tierra. Vive esta verdad, experiméntala intensamente. Expándete más y más…
La fuerza de la expansión prosigue y llega hasta la Luna, observa como la Tierra comienza a encogerse. Ahora el globo de energía engulle a Venus, Mercurio y al Sol. Siente el calor solar. Experimenta en tu piel toda la radiación del astro. Tú eres esa fuerza vital. Siente como la conciencia te une con la energía vital que emana constantemente del sol. Cárgate de ella. Llena tu cuerpo de esta energía. Siente como la radiación se expande hasta llegar a Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. El globo de energía en que se ha convertido tu entrecejo ahora abarca todo el sistema solar. Expándete más y más…
Inspira y siente la vibración de toda la energía del sol y los planetas en todo tu ser. Tú eres Eso. Expira y expándete hacia la próxima estrella, hacia Alfa Centauri. Mira ahora hacia la Tierra, obsérvala como un punto indistinguible y a tu cuerpo como un punto imaginario en el espacio en el cual te has convertido. Expira y expándete más y más…
Ahora el globo de energía que eres abarca todo el brazo de la espiral que contiene al sol. Hay millones de estrellas, todas emitiendo luz y radiación. Siente el viento estelar. Tú eres eso. Expándete más y más… Tú eres Eso.
Tu conciencia aumenta el ritmo de expansión y llega al centro de la galaxia donde se concentran miles de millones de estrellas. Sientes en tu ser la presión de toda la energía. Tú eres Eso. Inspiras y absorbes la galaxia entera. Expiras y te expandes hacia la vecina galaxia de Andrómeda. Miras hacia la Vía Láctea y ahora aparece como una pequeña mancha luminosa. Expiras y te expandes más y más…
Ahora crece el ritmo de tu expansión y te conviertes en cientos de millones de galaxias. Tú eres el espacio que las contiene a todas. Sientes la radiación de todas ellas en tu ser. Toda su luz está en ti. Serenamente eres el espacio que todo lo contiene. Nuevamente te expandes más y más, ahora en el tiempo, hacia el pasado y el futuro. El espacio se contrae y se expande simultáneamente. Todas las galaxias se aproximan y se alejan, hasta llegar al primer nanosegundo después del Big Bang en el pasado y el último nanosegundo cuando se apaga el universo en el futuro. Tú eres el vacío que queda cuando el tiempo y el espacio se destruyen. Tú eres Eso, lo que es Eterno y sin nombre. Experiméntate como lo Absoluto que hay en ti.
Imagínate en el Vacío, en la Vacuidad Total, en la Inactividad Perfecta de lo Absoluto. Dentro de esta inmutabilidad eterna, la imaginación pura de tu Ser excita tu esencia inmortal y de esta presión surgen a la existencia las tensiones que crean las expansiones que dan lugar al espacio y al tiempo que forman luego a la materia y a la energía, de esta forma nacen los universos. Y Tú eres Eso. Medita en la gloria de tu verdadero Ser.
Lentamente inspira y pronuncia internamente la sílaba So Ham, con foco en el entrecejo, fija en tus células físicas la conciencia cósmica que acabas de disfrutar en meditación. Integra tu cuerpo perteneciente al microcosmos con el macrocosmos, mediante la imaginación, la voluntad y la respiración.
* Para un mejor uso usted puede grabar la meditación guiada y luego utilizarla con el parlante de su computadora. Emplee pausas al realizar la grabación y lea en tono de voz suave y tranquilizadora.

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