
Para practicar la meditación se puede estar sentado en posición de loto, para los que dominan esta postura ideal, o simplemente sentado en una silla en una posición cómoda, procurando que la columna vertebral esté derecha, libre, los ojos cerrados, cabeza erguida y mirando en dirección al frente, las manos reposando entre las piernas, puede ser con las palmas vueltas hacia arriba, la izquierda debajo y la derecha encima, preferentemente sin objetos metálicos en contacto directo con el cuerpo, sin objetos electrónicos, en lo posible usando ropa cómoda no ajustada y sin impedir una normal circulación sanguínea, lo ideal es ubicarse en dirección al este (flujo iónico solar sobre la atmósfera).
Lograr una postura correcta es el 50% de una meditación exitosa. La espina dorsal debe estar alineada. Esto es a los efectos de evitar toda contracción o compresión de los nervios espinales que pueda ser causada por una postura incorrecta. Durante la concentración, el meditador controla el flujo de energía vital a través del eje cereboespinal y lo hace circular hacia los centros de conciencia más elevados que se alojan en el cerebro.
Los que posean piernas flexibles pueden sentarse a meditar en la postura de padmasana, con las piernas cruzadas sobre un cojín colocado sobre el suelo, o bien sobre una cama dura.
Para una postura fácil y cómoda lo recomendable es sentarse en una silla de respaldo recto y sin brazos. Deben apoyarse ambos pies completamente en el suelo, sin zapatos, y en lo posible sin medias, para que la circulación sanguínea trabaje activamente. La espina dorsal debe mantenerse erguida, el abdomen hacia adentro, el pecho hacia fuera, hombros hacia atrás, el mentón paralelo al suelo. Las manos deben descansar sobre las piernas, con las palmas hacia arriba, en la unión de los muslos con la región abdominal. La altura de la silla debe ser ajustada al largo de las piernas, caso contrario se producirá la tendencia de inclinar el torso hacia delante o hacia atrás.
Sobre la silla, en esta postura, es fácil sostener una posición firme pero a la vez relajada. Siendo posible mantenerse inmóvil y tranquilo durante tiempo prolongado.
Desde la posición de sentado se cierran los ojos y se centra la atención en el entrecejo, facilitando la mayor coherencia de ondas alfa en ambos hemisferios cerebrales.
La silla debe estar cubierta con una manta y un paño de seda que se extienda hasta el suelo por debajo de los pies, a los fines de aislar las energías procedentes del suelo. La orientación debe ser al norte o al este.
Afirmada la postura, para relajar preventivamente tensiones físicas usted puede realizar dos inspiraciones cortas, seguidas de una larga, retener el aliento contando hasta 10 o 20, hasta donde le resulte cómodo, mientras lo hace debe tensar primero levemente el cuerpo desde los dedos de los pies hasta los músculos de la cabeza y pasar de ahí a una tensión moderada y finalmente alta, sintiendo que todo su cuerpo vibra con la tensión, luego proceda a soltar el aliento repitiendo la misma cuenta, en forma lenta por la boca y al hacerlo, invierta la relajación muscular de todo su cuerpo, descendiendo de una tensión o contracción alta a una moderada y luego a una leve.
Al completar la expiración disfrute de una breve y completa relajación. Repita todo el ciclo de 3 a 5 veces, de 5 a 10 veces, cuando soporte fuertes dolores musculares… Ahora sí, comince con la técnica seleccionada de meditación y concentración.
MITOS SOBRE LA MEDITACIÓN
No tengo tiempo para meditar: Falso, se requieren sólo 15 minutos de mínimo. Menos televisión y videojuegos. El entrenamiento neurocrebral de la meditación fortalece el sistema inmune y endocrino, aumenta la memoria, la inteligencia, evita la hipertensión, los derrames cerebrales, las cardiopatías, el insomnio, descarga todo el estrés y prolonga la vida, aumentando la salud en general.
El objetivo es dejar la mente en blanco: Falso, el cerebro siempre permanece activo, lo que sí permite la meditación es ingresar en la fase de menor excitación y aumentar el período de no pensamiento, que existe entre el surgimiento de un pensamiento y otro. Se trate de adiestrar la mente para incrementar la atención, la autobservación, reducir la reactividad de la mente y obtener autocontrol sobre las emociones.
Meditar es el arte de no hacer: Falso, existe inmovilidad del cuerpo, pero la mente experimenta una intensa atención, un avivamiento de la percepción.
Hay que sentarse en postura de loto: Falso. Puedes obtener los mismos beneficios sentado en postura cómoda sobre una silla sin brazos.
La meditación es sólo para yoguis y lamas: Falso. Se la asocia con el hinduismo y el budismo, por tanto con la religión. Sin embargo las técnicas psicofísicas son una tecnología pura que puede aplicarse para el mental fitness, sin vincularse con ningún credo ni rito y obtenerse iguales beneficios.
Meditar es algo muy difícil: Falso. La técnica Mindfulness, Zazen, Hong So, Om y Meditación Sináptica son absurdamente simples y eficientes. Se aprenden en menos de 10 minutos. Para lo que sí se requiere constancia es para adquirir el hábito de la meditación constante. Esto llegará cuando se comprueben los beneficios por experiencia directa.
La meditación está de moda: Falso. Las técnicas acumulan una experiencia de más de 5.000 años. Actualmente la ciencia está comprobando sus beneficios para la salud, por lo que ha contribuido a popularizar su practica.
Al meditar controlas tus pensamientos: Falso. La practica consiste en observarlos y dejarlos fluir hasta que poco a poco vayan cesando en intensidad y sea más fácil conducirlos durante la concentración.

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