
Las neuronas, significan cuerda o nervio en griego. Se caracterizan por:
1- La excitabilidad de su membrana plasmática.
2- Forman parte del sistema nervioso.
3- Están especializadas en la recepción de estímulos y en la conducción del impulso nervioso, en forma de potencial de acción, entre las mismas neuronas u otros grupos celulares, por ejemplo pertenecientes a órganos o músculos.
4- Se encuentran altamente diferenciadas según su función.
5- La mayoría una vez alcanzada su madurez no se regeneran.
6- El cuerpo central se denomina pericarion.
7- Poseen prolongaciones cortas que transmiten impulsos hacia el soma celular, denominadas dendritas.
8- En el extremo opuesto a la zona de las dendritas poseen una prolongación larga, denominada axón o cilindroeje, responsable por la transmisión de los impulsos desde el soma hacia otra neurona o hacia diferentes células del cuerpo.
Bajo el punto de vista morfológico, puede observarse que las neuronas establecen dos tipos de interconexiones. La primera cercana, mediante las dendritas, y la segunda más lejana, mediante el axon, cuyo extremo se ramifica, desde distancias de unos pocos cientos de micrómetros alrededor, a mucho más prolongadas. Por las dendritas, la neurona recibe información de otras neuronas y por el axon se conecta con otras neuronas para transmitirle la información que ha recibido, con o sin procesado interno propio. Esto significa que el circuito que transmite el impulso nervioso, o información, se va cerrando en la medida que avanza.
Cada neurona se conecta con un mínimo de otras 1.000 neuronas mediante el axon y recibe simultáneamente, impulsos de otras 10.000 neuronas mediante las dendritas. 1014 conexiones sinápticas, es lo que se calcula que existen entre las neuronas del cerebro humano, o sea entre 100 a 500 billones. En los niños alcanza los 1.000 billones.
Se estima que cada cerebro humano posee en torno a 1011 neuronas: es decir, unos cien mil millones. O sea, las conexiones sinápticas superan entre 1.000 a 10.000 veces el número de neuronas existentes. Cabe decir, que en la etapa de la niñez, es cuando el ser humano experimenta su más alto coeficiente de aprendizaje, y vemos esto reflejado en su más alta conectividad sináptica, que se reduce en la adultez.
De acuerdo con algunas técnicas del Yoga, especialmente de retroalimentación bioenergética y profunda relajación, ambas condiciones tendrían la capacidad de reactivar la multiplicación sináptica, abriéndose nuevos circuitos neuronales, por medio de los cuales sería posible fijar nuevas capacidades. La altísima interconectividad sináptica de la infancia, reduce el determinismo genético y establece la flexibilidad del cerebro para adaptarse al entorno y evolucionar en forma inteligente.
1. El pensamiento concentrado se traduce en impulso nervioso. Éste se propaga entre las neuronas en forma de estallido unidireccional, como un embudo, que se reduce en la medida que avanza (cada neurona recibe información de otras 10.000 y emite a sólo 1.000) . Esto determina un tiempo límite para que una idea específica se mantenga activa entre un máximo de neuronas.
2. Luego, el impulso se debilita y tiende a desaparecer.
3. La repetición concentrada, no sólo prolonga la permanencia de la idea como principal actividad eletroquímica neuronal, en tiempo presente, sino que además asegura que se propague hacia el máximo posible de neuronas.
4. Si la idea se encuentra acompañada y reforzada por diferentes tipos de estímulos sensoriales, como el visual, auditivo, táctil, olfativo y gusto, así como por el lenguaje, emoción y voluntad, casi todas las células neuronales especializadas se verán involucradas en la reverberación interna de dicho impulso, por lo que los recursos del sistema tenderán a unirse y más elementos de memoria fija participarán del evento.
5. Debido a esto, se obtiene un proceso de retroalimentación y un crecimiento o evolución del efecto de unión entre todos los circuitos neuronales, para realizar un solo trabajo o actividad controlada. Esta lógica implícita de los circuitos neuronales, es lo que aplica el NeuroYoga.
La explicación del cuadro, implica una teoría científica para el funcionamiento consciente, donde un impulso nervioso alcanza un momento de máxima propagación, para luego pasar a un mínimo y antes de desaparecer, es reemplazado por un nuevo máximo que puede ser diferente, o similar e idéntico, de intervenir la concentración de la atención focalizada sobre un punto o repitiendo una idea u orden determinada.
Al repetirse el impulso, se obtiene un efecto de amplificación y esto se traduce en una onda neuroeléctrica reconocible y dominante. Bajo condiciones normales, un primer impulso se propaga para luego reducirse y ser reemplazado por un nuevo impulso diferente. Mientras el primer impulso no desaparece completamente, es fácilmente recordado por la memoria de corto plazo, dado que se encuentra todavía presente en el momento interno del fenómeno de la conciencia cerebral.
Al desaparecer, se requiere concentración y una secuencia de nuevos impulsos combinados, para activar la memoria de largo plazo y reproducir el impulso que desapareció, pero quedó registrado. De modo que el uso de la memoria responde a una mayor demanda de trabajo o energía, para las redes neuronales. Resulta, entonces, que el diseño de los circuitos neuronales determina el procesado cerebral y éste la funcionalidad de la conciencia.
La sinapsis química se establece entre células que están separadas entre sí por un espacio de unos 20-30 nanómetros(nm), la llamada hendidura sináptica.
La liberación de neurotransmisores es iniciada por la llegada de un impulso nervioso (o potencial de acción), y se produce mediante un proceso muy rápido de secreción celular: en el terminal nervioso presináptico, las vesículas que contienen los neurotransmisores permanecen ancladas y preparadas junto a la membrana sináptica.
Cuando llega un potencial de acción se produce una entrada de iones calcio a través de los canales de calcio dependientes de voltaje. Los iones de calcio inician una cascada de reacciones que terminan haciendo que las membranas vesiculares se fusionen con la membrana presináptica y liberando su contenido a la hendidura sináptica.
Los receptores del lado opuesto de la hendidura se unen a los neurotransmisores y fuerzan la apertura de los canales iónicos cercanos de la membrana postsináptica, haciendo que los iones fluyan hacia o desde el interior, cambiando el potencial de membrana local. El resultado es excitatorio en caso de flujos de despolarización, o inhibitorio en caso de flujos de hiperpolarización.
El que una sinapsis sea excitatoria o inhibitoria depende del tipo o tipos de iones que se canalizan en los flujos postsinápticos, que a su vez es función del tipo de receptores y neurotransmisores que intervienen en la sinapsis.
La suma de los impulsos excitatorios e inhibitorios que llegan por todas las sinapsis que se relacionan con cada neurona( 1000 a 200.000) determina si se produce o no la descarga del potencial de acción por el axón de esa neurona
SINAPSIS ELÉCTRICA
Una sinapsis eléctrica es aquella en la que la transmisión entre la primera neurona y la segunda no se produce por la secreción de un neurotransmisor, como en las sinapsis químicas), sino por el paso de iones de una célula a otra a través de uniones gap, pequeños canales formados por el acoplamiento de complejos proteicos, basados en conexinas, en células estrechamente adheridas.
Las sinapsis eléctricas son más rápidas que las sinapsis químicas pero menos plásticas; por lo demás, son menos propensas a alteraciones o modulación porque facilitan el intercambio entre los citoplasmas de iones y otras sustancias químicas.
Si abrimos un aparato de radio o una computadora, inmediatamente veremos que aparecen múltiples componentes conectados e integrados mediante una red de circuitos. Similarmente, nuestro sistema nervioso, contiene neuronas altamente especializadas y diminutos órganos con funciones diferenciadas. La clave de toda la funcionalidad compleja son las interconexiones que permiten las neuronas, sin esta intercomunicación la evolución de complejidad creciente no hubiera sido posible por dentro del cuerpo humano y en todos los animales inferiores y superiores. Puede decirse que los chips se encontraban involucionados en el primer cable o idea de cómo transmitir energía eléctrica. Igualmente, la comunicación entre células, dio paso a los organismos multicelulares y a la división del trabajo mediante la alta especialización.
Al igual que en la radio o computadora, el flujo de información, aunque posea su propia estructura diferenciada, deberá seguir en su transmisión la lógica de los circuitos establecidos. Lo cual determina fenómenos de velocidad y transformación del impulso o flujo.
Santiago Ramón y Cajal, estableció a principios del Siglo XX que las neuronas actúan como unidades discretas, que al comunicarse unas con otras, establecen una red especializada. Las neuronas se encargan de recibir los estímulos provenientes del medio ambiente, convertirlos en impulsos nerviosos y transmitirlos a otra neurona, a una célula muscular o glandular donde producirán una respuesta.
La doctrina de la neurona, establecida por Santiago Ramón y Cajal, modelo aceptado por la moderna neurofisiología, consiste, como se menciona más arriba, en considerar a las neuronas como entidades discretas que interactúan mediante sinapsis, permitiendo el surgimiento de respuestas complejas.
En tales respuestas se encuentra inscripto el fenómeno integral de la conciencia humana. Asimismo, Cajal postuló la ley de “polarización dinámica”, que establece la transmisión unidireccional de información. Es decir, en un único sentido de las dendritas hacia los axones. El efecto de propagación por estallido y disminución por el embudo que se forma en la relación 10 a 1, entre dendritas y axones. (Ver explicación en el recuadro).
Pero, no siempre se cumple esta ley: las células gliales pueden intervenir en el procesamiento de información, y las efapsis, o sinapsis eléctricas, más abundantes de lo que anteriormente se creía, presentan una transmisión directa de citoplasma neuronal a citoplasma neuronal. Así, las dendritas pueden dirigir una señal sináptica de forma centrífuga al soma neuronal, en sentido inverso al anterior, haciendo que los axones sean los que reciban la información y las dendritas la transmitan.
Esto implica un efecto embudo invertido, donde un impulso nervioso se propaga por factor 10 y tiende a una retroalimentación con menor resistencia. Este proceso consume menos energía para sostener en forma constante el impulso inicial repetido, pero tiende a usar el mayor potencial cerebral de reserva.
1. El efecto embudo invertido, adquiere especial interés en las técnicas bioenergéticas del NeuroYoga. En teoría, el mayor control e intensidad bioenergética estimularían las sinapsis eléctricas, invirtiendo la dirección de la polarización dinámica entre las neuronas.
2. Tal incremento de sinapsis eléctricas, retroalimentadas mediante un impulso consciente constante, permitiría crecimiento de coherencia en el flujo neuroeléctrico, involucrando mayor cantidad de neuronas dentro del proceso.
3. En la medida que las efiapsis se disparan en cadena, los recursos del cerebro tienden a integrarse y a funcionar unificados en una sola dirección y hacia un solo objetivo consciente. Si embargo, dicho proceso implica un nuevo potencial funcional, que debe ser aprendido.
4. Tal aprendizaje involucra la disminución controlada de las sinapsis de base electroquímica, para reducir efectos de inercia contraria a la polarización dinámica neuroeléctrica directa.
5. Esta descripción guarda estrecha relación con los fenómenos de ampliación de conciencia, conciencia unificada y superconciencia que menciona el NeuroYoga, dado que hacen referencia a la unificación del mayor potencial cerebral disponible, mediante un cambio operativo sobre el sistema de flujo de información entre las neuronas. Cambio que se expresaría en los niveles conscientes y en el incremento de la inteligencia individual, al concentrarse mayores recursos neuronales y mayor velocidad de procesado, para realizar un trabajo específico.
6. La relajación profunda controlada, del estado meditativo, permitiría reducir las sinapsis electroquímicas y las técnicas bioenergéticas incrementar las efiapsis. Si bien las sinapsis eléctricas son menos estables, son más rápidas y al funcionar en sentido contrario, permitirían un máximo procesado neuronal de información con un mínimo de esfuerzo. No se descarta, que parte del aprendizaje, consista en un mayor control de las efiapsis mediante la resistencia de inercia de las sinapsis electroquímicas.
7. Lograr incrementar las efiapsis en forma consciente y controlada, representa una ventaja evolutiva en actividades como artes marciales y pilotos de aviones caza de combate, dado que aumentaría la velocidad y coordinación de los reflejos automáticos y aprendidos.
8. Una vez que la retroalimentación se convierte en estable, ya no sería necesario sostener el impulso inicial, por lo que desaparece o torna innecesario el esfuerzo consciente. Esto explicaría el fenómeno del éxtasis.
9. Ahora, podemos ver con mayor claridad, que las distintas capas de nuestro consciente, se correlacionan con la fisiología y la estructura neuronal general, sin que hayamos ingresado en la mayor especialización de las áreas cerebrales. Esto nos permite decir que nuestras teorías y percepciones de Dios, el universo y el yo, se encuentran inscriptas en nuestros circuitos neuronales. Y dado que tales circuitos neuronales determinan la lógica de nuestro pensamiento racional, hemos reconstruido y transferido tal lógica a los circuitos digitales, por intermedio de las matemáticas. ¿Saben contar las neuronas? Si pueden identificar, grabar y reproducir un impulso nervioso cualquiera, conocen las matemáticas y se organizan mediante ellas. De modo que la sorprendente inteligencia interna, que controla millones de intercambios químicos por segundo en nuestros cuerpos, posee base matemática.
10. Si bien las neuronas con uniones gap, son más reducidas, es posible que un leve incremento del potencial neuroeléctrico sea suficiente para causar el salto de los 20 a 30 nanómetros entre las hendiduras sinápticas electroquímicas. Una anécdota puede servir de ejemplo, aunque será controversial: “Encontrándome con unos amigos, realizando pequeños experimentos bioenergéticos, en determinado momento pude ver el aura de mis dedos y controlar saltos, o diminutos arcos de bionergía que se producían al acercar los dedos de ambas manos entre sí”. Esto puede observarse si se realizan fotos kirlian y el sujeto se concentra, utilizando en simultáneo alguna técnica de respiración rítmica, para incrementar fuerza vital hacia sus dedos. Hipotéticamente, si este efecto se produce entre los dedos, lo que representa una distancia superior, el mismo proceso podría afectar las sinapsis normales y transformarlas en efapsis. Este proceso podría explicar por qué, en determinada fase de la meditación la mente se estabiliza y concentra más fácilmente, dado que la efiapsis es más estable.
21- Sinapsis eléctricas y el éxtasis

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