
La Conciencia Pura, es la fase del Ser en su condición Absoluta y tiene la virtud de poder solucionar todo tipo de problema. Basta que lo expongamos a este máximo nivel que puede alcanzar la mente y la Conciencia Omnipresente y Omnipotente naturalmente lo solucionará. Así de simple. Esta es la fórmula para poner a Dios en acción dentro de ti mismo.
La conciencia no es tu mente. El cuerpo y la mente son como la lámpara y la conciencia es la luz que ilumina. Los malos hábitos y las adicciones interfieren con la claridad de la luz. La Conciencia Pura siempre es Plena. Es Perfecta, sin defectos y muestra la Realidad tal cual es. Pero la mente y el cuerpo deben estar sanos y equilibrados para reflejar la luz armónica de la Conciencia Pura.
Somos conscientes de todo, todo el tiempo, menos de la conciencia. No sabemos lo que es la Conciencia Pura. Carecemos de la experiencia directa, porque nuestra mente se encuentra siempre volcada hacia el exterior.
La Conciencia Pura es Una e Indiferenciada, es totalmente informe y carece de límites. Nuestros sentidos no la alcanzan, sólo son útiles para objetos materiales finitos, compuestos y transitorios. Los pensamientos y emociones son formas mentales, se encuentran por dentro del universo relativo. La Conciencia Pura pertenece al plano Absoluto, es impartible, inmutable. Está fuera del límite de la imaginación. La mente no puede controlarla. No existe como una cosa. Es en sí Existencia Pura. El sustrato de Existencia que hace que todo exista. En ella se encuentra el amor eterno y la paz infinita. Es la fuente de toda Vida, Inteligencia y Dicha. Es una Nada que da Energía y Materia al Todo. Es una “no fuerza” omnipotente, oculta por detrás del despliegue de la Naturaleza. Es la Fuerza del “no cambio”. La Conciencia Pura permanecerá siempre igual cuando éste universo se apague y desaparezca. Su existencia es inmutable e infinita. Siempre Es. Su esencia es incognoscible para la mente finita. Por más que lo intente, no la registra.
Según David Bohm, existe un “todo ilimitado”, un estado que carece de energía, un campo que contiene el material de la creación, que espera en silencio para convertirse en forma o energía. Es decir, todo procede de la Nada. Es otra forma de decir que todo procede de la Conciencia Pura.
Todo en la creación es una expresión de orden y energía. Cuanto más tangible es el orden de un objeto, menos energía emite. Cuanto más sutil es el nivel creativo, mayor energía contiene.
Los pensamientos nunca se agotan. Mientras el cuerpo posea energía, el cerebro continuará trabajando y acoplándose con el campo de Conciencia Pura. Los pensamientos aparecen y se desintegran. Cada nuevo pensamiento aparece cargado de energía desde el nivel de Conciencia Pura, para emerger sobre el nivel consciente.
La Curación Mántrica, opera directamente desde el nivel de la Conciencia Pura, para obtener la curación. No es el sujeto quien cura, sino el campo de Conciencia Pura el que interviene, extendiendo orden y energía sobre la zona física afectada del enfermo. El mantra es un puente para conectar la onda de energía desde la Conciencia Pura al plano físico material.
Los pensamientos se producen instantáneamente en el umbral de la Conciencia Pura. Son como un punto de energía que se eleva de la Nada hacia el consciente, rodeado de vibración en expansión, teñido de emoción, pensamiento lógico y de los cinco sentidos. Son un microuniverso a escala de la mente humana. El ego aparece cuando el pensamiento se desprende de la Nada. En la medida que el pensamiento asciende hacia el consciente, su energía se va debilitando, por lo que tiende a distorsionarse. Cada pensamiento cuenta con una emoción y una sensación dominantes. En su recorrido interactúan y cambian. Finalmente se fija una tendencia hacia la acción y nuestra conciencia la copia. Ayudando a equilibrar las tendencias, el intelecto opera a modo de matriz, armonizando las interacciones.
Este proceso natural de surgimiento de los pensamientos enseña que los mismos pierden energía y se distorsionan, en la medida que se alejan de la fuente (Conciencia Pura), por lo que asumen la forma de miedo, ansiedad, depresión y otras emociones negativas perturbadoras que afectan la identidad. La solución es, entonces, acercar los pensamientos a su Fuente: Conciencia Pura. Volver la atención consciente de vigilia sobre la Conciencia Pura.
Contactar un pensamiento en el plano de Conciencia Pura es alcanzar su máximo nivel de energía y orden. En su origen los pensamientos semillas son puros y contienen todo su poder creativo. Son perfectos y están libres de contradicción. Si podemos pensar en esta frecuencia, estaremos en armonía con el pensamiento vivo de Dios. Seremos en todo y en parte, iguales a ángeles sobre la Tierra, con potestad para hacer y deshacer sobre la Naturaleza y el Destino. Con una sola vez que hayamos contactado a la Conciencia Pura, basta para que se fije en nuestro consciente el canal hacia la Realidad Infinita.
¿Cómo conectar con la Conciencia Pura? Fija tu atención sobre el fluir de tus pensamientos. Presta atención en el intervalo que se produce entre un pensamiento y el siguiente. Expande este intervalo. Obsérvalo. Toma conciencia de él. Es experiencia de la Nada. Esto es el plano de la Conciencia Pura. Aquí tu mente se sumerge en estado de Conciencia Pura. Es muy fácil y simple. Sólo debes prestar atención. Tu mente se detiene, tu Yo desaparece, pero tú continuas. ¿Qué eres? La Conciencia Pura. Tú en esencia eres esa Nada. Esto es la iluminación.
El método científico, simple y eficaz para conectar la mente de vigilia con el Estado de Conciencia Pura (CP) es la Meditación Sináptica. Sigue las instrucciones. Repite el mantra de acuerdo a tu fecha de nacimiento. Relaja tu mente. Fija tu atención en el mantra y éste como un barrilete, remontará tu consciente hacia el plano de no experiencia, donde te recargarás del máximo de energía de la CP.
La Curación Mántrica aplica la física cuántica y logra un efectivo método científico para reducir el dolor y promover la sanación. Crea cambios instantáneos que pueden percibirse en el cuerpo. Induce de inmediato una sensación de paz y relajación. Continúa operando mucho después de la intervención, equilibrando las zonas enfermas, eliminando los bloqueos y devolviendo la armonía general física y emocional.
A nivel energético simple, la salud se traduce en orden, cuando el orden se quiebra surge la enfermedad. La salud es entonces un orden vibratorio de energía. Cuando el orden pierde sincronía aparece la enfermedad. Mediante los medicamentos, introducimos vibraciones ordenadas que neutralizan las desordenadas, intentando recuperar el equilibrio perdido. Pero, el problema con los medicamentos, es que tienen efectos secundarios.
Con el método de la Conciencia Pura, actuamos desde la Fuente de toda posible vibración armónica e inteligente. Se trata del orden y energía potenciales que actúan por debajo de toda forma. De modo que si podemos interaccionar desde la CP, sobre un sistema desordenado, el mismo resultará altamente ordenado en forma instantánea y espontánea, por sí mismo. A este método lo denominamos Curación Mántrica. El operador actúa de puente, toda la acción curativa la realiza directamente la CP, la Fuente, la Nada o Absoluto, que posee Inteligencia Total.
Tú no eres el sanador. El poder y la inteligencia que cura es la CP. Por lo tanto no necesitas diagnosticar la dolencia. Sólo debes ocuparte del dolor y los síntomas. Tomar conciencia de ellos, para canalizar y visualizar la experiencia. La curación continúa operando mucho tiempo después de la sesión, por lo que no debes preocuparte por los resultados. La Conciencia Pura es orden perfecto, ella es la que reordena el cuerpo enfermo y lo repara.
Las emociones en el Estado de Conciencia Pura son incondicionadas, se corresponden con el amor, la compasión y la paz. Cuando podemos experimentar ilimitadamente estas emociones nos conectamos directamente con la CP.
Durante el proceso de la CM es fundamental ajustar la intención en tiempo presente, visualizar en forma precisa la curación y sostener un claro pensamiento positivo. Por ejemplo “El cuello funciona normalmente, libre de dolor y de inflamación”.
Toma conciencia de cada uno de tus dedos, de cada una de las partes de tu cuerpo. Ocupa 5 segundos en cada punto. Ahora toma conciencia del espacio a 8 cts. de tu cuerpo. Expándete a todo el cuarto, al edificio, a la ciudad, al planeta, al sistema solar, a la galaxia, al universo, al espacio. Ahora todo el cosmos es una diminuta bola de luz dentro de tu conciencia. Ahora es del tamaño de un alfiler. Se apaga. Tu conciencia continúa. Permanece en ese estado por 30 segundos. Regresa lentamente a tu cuerpo. Toma conciencia que tu conciencia está presente en toda la habitación, en todo el planeta, en todos los seres humanos, en todos los animales, en todas las plantas. Tú eres Gaia. Eres el Alma de todas las almas. Tú y Dios son Uno. Siente intensamente la emoción incondicionada de esta Verdad.
Para ejecutar la CM debes ser capaz de no hacer nada. Y permitir así que la CP actúe y devuelve el orden a la zona enferma. ¿De dónde viene la curación? La CP eres tú mismo, pero es también el Ser del paciente. Es la Fuente o raíz de Vida de todo lo que existe. Al intervenir, reconectas con lo fundamental y elevas el patrón energético del cuerpo y la mente del receptor.
La CM tiene lugar automáticamente a nivel causal. Tu papel es ser el canalizador de la curación. Imaginemos un caso. Un amigo tiene “túnel carpiano” en la muñeca derecha y padece intenso dolor e inflamación del nervio. La intención para esa condición es que el amigo esté “liberado del dolor de la muñeca y de la inflamación”. La intención es presente, precisa y positiva. Es todo lo que se necesita para que la CP reordene la situación.
Antes de realizar la práctica pide a tu amigo que mueva la muñeca para que el dolor se intensifique y que describa su padecimiento. Que indique todo detalle que permita tomar amplia conciencia de la dolencia. Debes realizar una comprobación de antemano y a posteriori.
Tomate 1 minuto o poco más en formarte en la mente la intención curativa con claridad. En este caso: “liberado del dolor de la muñeca y de la inflamación”. Sólo debes pensarlo una vez. La CP es Inteligencia Total y es plenamente atenta a cada uno de tus pensamientos. Con sólo pensar una vez sabrá exactamente lo que deseas y una fuerza interna en correspondencia se pondrá en funcionamiento y se liberará en el cuerpo del enfermo, reorientando sus energías hacia un mayor orden de eficiencia.
Sobre la muñeca busca el músculo o nervio que se encuentre contraído y rígido, o que resulte doloroso al contacto. Coloca el extremo de tu dedo índice sobre la zona rígida. Aprieta firmemente para comprobar la tensión. Ahora coloca el dedo índice de tu otra mano sobre cualquier otro músculo que no se encuentre tenso. Hazlo con suavidad.
Comienza el proceso de la CM tomando conciencia del primer dedo, de todo lo que sientes con la yema del dedo, la temperatura de la piel, la rigidez del músculo, etc. Observa todo. Ahora pasa al segundo dedo y toma conciencia de todo lo que sientes. En el tercer paso toma conciencia de ambos dedos al mismo tiempo. Hazlo en forma natural, sin esfuerzo. Al mantenerte consciente de ambos dedos, aparece la sensación de quietud. En ese momento recita mentalmente el mantra Om. Presta atención cuando el mantra desaparece en el silencio y se sumerge en la CP. Permite que la paz te inunde. Es una emoción incondicionada que se expande desde la CP, mientras mantienes tu conciencia sobre tus dos dedos.
Existen ahora tres focos de conciencia: ambos dedos y la emoción incondicionada que te conecta con la CP. Estás triangulando. Sostén la misma hasta sentir un cambio en la tensión del cuerpo que estás sometiendo a la CM, puede ser un leve hormigueo de energía vital, un relajamiento muscular, un cambio en la respiración. Debes estar atento para percibir el cambio. Esto es indicativo de que tu compañero está curándose. Prosigue focalizando la atención sobre los tres puntos durante varios minutos más. Luego, aparta los dedos. Y, ¡felicitaciones!, has completado tu primera sesión de Curación Mántrica.
El paciente, en tanto, no debe hacer nada para que la CM opere. Puede cerrar los ojos y permitir que su mente se relaje. Eso es todo.
No necesitas tocar directamente la zona enferma para curarla. Puedes proceder sobre cualquier lugar del cuerpo y la curación tendrá lugar igualmente. Ten presente que los síntomas a veces empeoran en lugar de mejorar. Esto es momentáneo. Debes continuar triangulando, hasta que los síntomas pasen. Recuerda siempre lo fundamental: el poder que cura es la CP no tú. Nunca te arrogues los resultados. Tú ignoras si se producirá la curación o no. Todo depende siempre de la CP. Explica esto mismo a todos los que te pregunten.
En la conciencia ordinaria de vigilia nuestra mente se mueve en el pasado y en el futuro, nuestros pensamientos fluyen constantemente a través del tiempo. En tanto, el contacto con la Conciencia Pura nos detiene en el presente continuo, en el Aquí y en el Ahora. Nos libera de todas las emociones desequilibradas y angustiantes, de todas las depresiones.
La CM se puede aplicar emocionalmente, curando afecciones psicológicas. El paciente debe primero concentrarse en el factor que le genera angustia, identificando la emoción claramente y permitiendo que sus emociones se intensifiquen. Seguidamente se aplica la CM como en el caso de la dolencia física, se realiza la triangulación, buscando un músculo rígido o tenso para realizar el contacto. Se mantiene el foco sobre los tres puntos de conciencia hasta que los músculos del compañero se relajan.
Al concluir, pide al paciente que retome la emoción de angustia. Si la CM actuó correctamente, la misma habrá perdido intensidad completamente.
La CM puede ser usada a la distancia, un fenómeno que se denomina entrelazamiento. Para lograrlo debes utilizar un sustituto. Puede ser una mascota, un muñeco de peluche, dibujar una figura en papel o escribir el nombre de la persona. Es cuestión de probar. También puedes imaginar al paciente y triangular sobre el sujeto imaginario. Visualizando todo es posible. Para esto requieres de entrenamiento.
Ante enfermedades graves, como el cáncer, puede ser necesario realizar sesiones de CM ampliada. Es decir de entre cinco minutos a una hora de duración. Luego de pocos minutos puedes variar la posición de los dedos a la frente, el corazón y el plexo solar, mientras reafirmas la intención. Durante el proceso puedes intuir cómo las fuerzas curativas que dirige la CP actúan sobre el cuerpo. No debes interferir. Sólo eres el testigo neutral. El canal para que el suceso acontezca.

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